Uno de los primeros trabajos que nos propusimos llevar a cabo fue la digitalización de los fondos fotográficos de la AGBS, conscientes del deterioro que han sufrido y la posibilidad, más que probable, de su irreparable pérdida.
          El archivo fotográfico de la Academia, desde su creación en 1974, se encuentra mantenido en condiciones precarias por falta de medios y personal de tal forma que una fuente de datos tan importante, que forma parte del patrimonio cultural e histórico de la Institución, está expuesta a la pérdida accidental, al deterioro físico que los técnicos cifran en unos 40-50 años, a los efectos de un siniestro etc.
          La digitalización de estos negativos reportará un gran beneficio no sólo por lo que significa su conservación material, de gran valor histórico y sentimental, sino también por la practicidad que se obtendrá al utilizarse las actuales técnicas para un aprovechamiento integral de la base de datos que se cree de cara a futuras labores de investigación.
          El archivo está compuesto por fotografías de carnet y las correspondientes al juramento a la Bandera, de forma individualizada, de los más de 25.000 alumnos que han ingresado en la AGBS. Además, se cuenta con los reportajes fotográficos de los innumerables actos académicos y sociales durante los más de 36 años de existencia de la Academia, entre los que destacan los de Entrega de Reales Despachos de sargento presididos sin interrupción desde la I Promoción por miembros de la Casa Real, juramento de la Bandera, entregas de certificados, maniobras, prácticas, desfiles, funerales, exámenes de ingreso, visitas de personalidades militares y civiles, etc.
          En resumen, un formidable y cuantioso reportaje, digno de la mejor memoria histórica, de la primera Academia específica que han tenido los suboficiales desde la creación del primer empleo de sargento en el año 1494.
          El archivo fotográfico de la AGBS tiene una doble dependencia en lo relativo a la propiedad intelectual. Por un lado, la física (negativos), que es propiedad de la Academia gracias a los contratos suscritos con empresas fotográficas de la zona desde su creación y por el otro, la artística, de la que son propietarias las empresas contratadas en cada momento y que en la actualidad se resumen en una única, heredera de todas la que han existido desde 1974, con la denominación de Foto Servei Pallars.
          Esta empresa, con la que la Academia mantiene unas excelentes relaciones desde hace 35 años, ha prestado toda su colaboración para la realización de este proyecto, reservándose, únicamente, como hasta la fecha, el derecho de explotación de las copias fotográficas que en cada momento se le soliciten.
          El gran número de negativos existentes en el archivo (160.000/170.000) y su formato en tiras de 6 fotogramas provoca, dados los medios técnicos disponibles en las empresas especializadas en el mercado, que los plazos de las tareas de digitalización, es decir, el escaneo y posterior control de imagen y corrección computerizada individualizada, sean muy largos. Es decir, que sería imposible realizar la digitalización completa en un único ejercicio económico, por lo que nos propusimos realizarlo por fases.
          La primera se intentó llevar a cabo aprovechando las subvenciones que el Ministerio de Defensa convocó para el año 2009, remitiendo un largo expediente en el que se solcitaban algo más de 20.000 euros para digitalizar un tercio de las existencias, dejando para ejercicios posteriores el resto.
          Como ya sabemos, la propuesta fue rechazada y el proyecto quedó pendiente a la espera de una oportunidad para afrontarlo pues pensábamos y seguimos pensando que es imprescindible llevarla a cabo, con ayudas o sin ayudas.
          Además de la digitalización que es importante porque pretender preservar del paso del tiempo el inmenso caudal de información que supone el archivo fotográfico, no menos importante es confeccionar una buena base de datos que nos permita en el futuro encontrar la foto que deseamos de la manera más sencilla. Es evidente que disponiendo únicamente de negativos, por muy bien archivados que estén, la tarea de encontrar uno específico se nos antoja difícil y trabajoso.
          Gracias las modernas técnicas que nos permiten la digitalización, es sencillo renombrar cada negativo siguiendo un código creado a tal fin, para que por medio de un sencillo ordenador podamos buscar fácilmente la instantánea que deseamos y, si fuese preciso, imprimirla directamente en la impresora.
          El trabajo se va a prolongar algunos meses más pero merece la pena pues, al final, vamos a disponer de una magnífica herramienta para rescatar del pasado, cuando queramos y con un sencillo golpe de ratón, aquellos momentos que forman parte de la historia de la Academia y de todos aquellos, mandos, alumnos, tropa, personal civil y amigos en general que la han hecho posible.
          Finalmente, la deseada oportunidad se nos presentó a finales de 2009 cuando el Coronel Director de la AGBS, perfectamente consciente y mentalizado de la importancia del tema, aprobó el gasto de 6.300 euros de los fondos oficiales del Centro para digitalizar 130.000 negativos de acuerdo con la oferta presentada por la empresa Digital Lab de La Pobla de Segur (Lérida), muy beneficiosa por calidad, rapidez y cercanía y sobre todo por estar dirigida por dos grandes amigos de la Academia desde su creación, Jordi Martí y su esposa Ángela Tozzi.
          Desde este espacio, queremos agradecer al Coronel Director de la Academia, Socio Numerario de AMESETE y miembro de su Junta Directiva, RUFINO SACRISTÁN SANZ, el esfuerzo realizado y la predisposición a continuar la tarea hasta que todos los fondos estén digitalizados, consiguiendo que esta magnífica y única fuente de información se conserve en el tiempo.
          En el apartado TRABAJOS FINALIZADOS, se encontrará información sobre el estado de la digitalización.   

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